Niño/a, Sujeto de derecho, Objeto de atención…Primera Infancia

por | febrero 10, 2017

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El periodo de la primera infancia abarca desde el término de la etapa neonatal hasta más o menos los tres años de vida del ser humano. Durante ese tiempo la actividad principal del niño/a consiste en coordinar sus habilidades sensitivas y motoras en desarrollo. Es una etapa que marca la transición del niño dependiente al niño independiente.

El niño/a se hace móvil y ninguna otra actividad tiene efecto tan grande en su vida, como esta. Paralelamente con la capacidad de moverse de un lugar a otro, progresan las habilidades sociales, lingüísticas e intelectuales, y aumenta su interés en desarrollar el lenguaje y pensamiento.

La primera infancia, es una etapa o periodo de contrastes entre las exploraciones audaces que el niño/a realiza desde lo desconocido y los regresos a la falda de mamá, durante el segundo y tercer año, las relaciones personales y sociales del niño se amplían y se tornan más complejas, se mueve más y con más rapidez, reconoce a sus padres, entorno y objetos del ambiente, conquista espacios, igualmente desarrolla poder, avanza en autoconocimiento y autocontrol.

Las primeras reacciones de los niños/as asociadas a la emoción se relacionan con respuestas biológicas a sus propios estados internos de agrado-desagrado, gradualmente niño/a asociará su llanto con la atención que recibe y así aprenderá a utilizarlo para conseguir más atención, constituye esta acción la primera forma de comunicación interpersonal, más tarde “dirá tengo hambre”…

La atmosfera en la familia afecta profundamente el desarrollo evolutivo de niños/as, en el más amplio sentido de la palabra.  Debemos entonces como padres o madres, familia, cercanos  tener especial cuidado en situaciones como: la sobre protección o la desprotección, la  capacidad  o incapacidad de expresarles  afectos, el lenguaje  adecuados o inadecuado que se utiliza para comunicarse.

La necesidad más importante del niño/a en esta etapa es  alimento y afecto.

¿El niño/a es una hoja en blanco? Efectivamente, un niña/o hoja en blanco, quien comienza a escribir su historia de vida desde los aprendizajes y de la imitación de las  experiencias de sus otros cercanos.

Los otros cercanos al niño/a, como los padres, hermanos, tías, nanas entre otros, deben tener presente que un/niño o una niña se nutre y almacena las emociones, visiones, olores, sabores, melodías, que la familia u otros  les  entrega.

¿A amar se aprende? Efectivamente, a amar se aprende

¿A comportarse se aprende? Efectivamente, a comportarse se aprende recibiendo instrucciones, creando hábitos, construyendo.

La labor de educar para la vida, juega un papel fundamental en la presentación y representación de esta realidad, esta capacidad debe reflejar congruentemente las necesidades del niño/a con las necesidades del medio, lo que significa presencia y acción del niño/a en el mundo.

Por  tanto es necesario que se deba posibilitar en el/la  niño/a  este reconocimiento de sí mismo, la prueba de sus potencialidades, la expresión de “su propio yo de niño”, lo que significa separación paulatina de los lazos afectivos que lo ligan a sus padres.

El/la niño/a una persona en evolución, su desarrollo y avance un proceso irreversible, aunque a veces creemos que es un adulto en miniatura.

Bibliografía: Psicología del desarrollo Diane Papalia, Foto Vía

 

 

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