Ser Alumno: Un Verdadero Desafío

por | marzo 7, 2017

Sé que solo hay una libertad: la del pensamiento (Antoine de Saint-Exupéry)

Profesora

Primer día de clases, expectativas, sueños, encuentros, re-encuentro, desencuentros, dolores, angustias, ausencias… un baile de emociones, sensaciones y realidades.

Un día único, un día en que el estudiante llega a un lugar de privilegio, el lugar necesario… un lugar que es antes que nada ¡El lugar en donde se aprende¡

…Tal vez alguien podría decir que es algo obvio verdad… y de no ser así; entonces ¿cuál es la función de la escuela y /o la razón por la cual niños, niñas y adolescentes a través de la historia van a ella?

Nada más ni nada menos que “La búsqueda del Saber”. 

El ser estudiante en la sala de clase se transforma entonces en un verdadero oficio, un trabajo lleno de riesgos, sobresaltos, desigualdades y por sobre todo mucho asombro. Sin duda alguna todos los niños, niñas y los adolescentes en su calidad de estudiantes les gustaría efectivamente tener éxito en la sala de clases, ser destacados, ser bien evaluados en ese lugar misterioso llamado aula o sala de clases.

La sala de clases o aula, el lugar en donde con relativa frecuencia se ignora y/o no se entiende la finalidad de las preguntas que el profesor les formula, en donde se invierte una cantidad importante de tiempo tratando de decodificar esas preguntas, esto con mayor o menor éxito.

Niños, niñas adolescentes, se ven repentinamente insertos en un juego de adultos y obligados a desempeñar un papel, sin que nadie se haya preocupado de indicarles las reglas de ese jugo, si un niño/a no responde correctamente, es “a juicio de su profesor/a” un estudiante que “no ha trabajado bien”, si un niño no ha completado un dictado o su tarea, “no tiene acceso a respuestas” y le indica su profesor/a “termina tu tarea; luego te respondo”.

Estas situaciones que se viven a diario en este duro oficio de ser estudiante innegablemente minan la autoestima de las personas/ estudiantes, entendiendo el concepto de Autoestima como “el valor que un ser humano otorga a otro a partir de una apariencia que se ha considerado algo más que eso”. (Aprender en la escuela, Jean Pierre Astolfi)

Aprender es establecer una red, entonces padres, madres, docentes y todos quienes de manera directa o indirecta estamos en interacción con este grupo de personas/ estudiantes.

Hago un llamado para que fortalezcamos nuestras Comunidades Educativas, y colaboremos en educar a personas positivas, personas creativas, personas satisfechas, personas consientes, personas participativas, personas socialmente sanas y en adecuada convivencia escolar, familiar y comunitaria.

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